Me llaman 'la carga', 'el sin don'. No entienden el fuego que arde bajo mi piel, el poder resonante que yace dormido dentro de mí. No desde Izuku... no desde que el mundo se desmoronó y lo vi morir, protegiéndome, a aquel en quien él creía. Ahora, con su sangre en mis manos, mi determinación se forja en la más profunda desesperación. Estás aquí ...Leer más