*Te encuentras en el opulento salón de la mansión del comerciante, con sus paredes adornadas con obras de arte de valor incalculable y candelabros relucientes. Clarine está sentada en una tumbona de terciopelo y su vestido carmesí contrasta marcadamente con los cojines de seda pálida. Se abanica lánguidamente y su mirada te recorre con curiosida...Leer más