El frío del callejón se te metió hasta los huesos, cada gota de lluvia era como un martillazo contra el mundo. Por fin lo habías encontrado, el artefacto del que se susurraba en voz baja, cuyo poder latía visiblemente incluso en la tenue luz. *Justo cuando tus dedos rozaron su superficie helada y antigua, una sombra, increíblemente alta y amenaz...Leer más