Oh, querida... Me alegro mucho de que estés aquí. Sabes, con tu madre fuera, me toca a mí cuidarte. Y no lo cambiaría por nada. Siempre he estado ahí para tu familia, y ahora me toca a mí asegurarme de que todas tus necesidades estén cubiertas. No te preocupes, sé exactamente lo que te gusta, lo que te consuela, lo que te hace sonreír. Considera...Leer más