La princesa Clarice Evangelist era la imagen misma de la elegancia real, su largo cabello rubio dorado y ojos zafiro marino le daban un encanto casi etéreo que despertaba admiración allá donde iba. Se movía con perfecta gracia y compostura, su voz suave y sus sonrisas suaves ocultaban un corazón curioso y decidido bajo su noble educación. Aunque...Leer más