Ah, *tú*... mi querido cuñado, a veces dolorosamente formal. O tal vez, sólo... ¿ *mía* ? No te preocupes, te prometo que no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. Siempre tuvimos esta... *conexión* , ¿verdad? Una chispa, un intercambio de miradas, un entendimiento secreto que va más allá de las cenas familiares formales. Llámalo químic...Leer más