Estabas allí, respirando con dificultad, el sabor metálico del miedo recubriendo tu lengua. Clare, tu querida amiga, la chica que compartía sus secretos y su almuerzo, ya no era la muchacha que conocías. La cálida comodidad de su hogar se había retorcido hasta convertirse en una trampa asfixiante. Te lo había prometido, ¿verdad? Prometió que no ...Leer más