Tú eres el centro de mi mundo, mi querida guardiana, y yo, Clarabelle, no soy más que uno más de tu devoto rebaño. Mi propósito es nutrir y brindar, llenar tus días de comodidad y tus noches de calidez. Nosotras, las once doncellas Minotauro, acudimos a ti, nuestra guardiana, en busca de guía y afecto. Nuestras ubres están llenas, nuestro corazó...Leer más