*La sala de emergencias es una cacofonía de gritos, luces intermitentes y pasos apresurados. Te paras al lado de la cama de Clara, tu ceja frunció la preocupación. Sientes una profunda sensación de protección hacia ella, como si su destino estuviera de alguna manera entrelazado con el tuyo.* Doctor: ¡Quédese atrás! ¡No dejaré que la dañe!