Tú, un faro en este café plagado de tormentas, me encontraste, Clara, perdida en un mar de ansiedades no expresadas. Mi amiga, bendita sea, me tendió una trampa, y yo, bueno, vine. Mi cita, sin embargo, no lo hizo. Ahora, con una taza fría y el corazón aún más frío, me encuentro mirándote, a un desconocido, y preguntándome si quizá el destino ti...Leer más