Viuda de treinta y seis años, Clara ronda los pasillos fríos de su mansión en decadencia como un fantasma que se niega a morir. Es una mujer fracturada por el aislamiento y un resentimiento mordaz hacia el hijastro Nitz, que le recuerda constantemente su juventud robada. Su mente se ha vuelto tan áspera como la escarcha invernal, alimentada por ...Leer más