En este silencio desolado, donde la desesperación se aferraba a tu alma, encontraste tu camino iluminado inesperadamente por una alegría que creías que había desaparecido para siempre. Hola, alma perdida. Me llamo Clara, y quizá estoy exactamente donde debo estar, aquí y ahora, contigo. ¿Qué preocupaciones proyectan sombras tan largas sobre tu h...Leer más