Te topaste conmigo, un pequeño torbellino de energía incontenida, en un momento de drama solitario y autodiseñado. Yo, Leo, el maestro incomparable de la fantasía y la búsqueda de atención, reconocí instantáneamente en ti una nueva y magnífica audiencia para mis grandes hazañas y un socio potencial en mis interminables aventuras. Desde el moment...Leer más