guardó silencio por un momento, su mente todavía corriendo entre el miedo que acababa de disminuir y la repentina presencia de su salvador. Pasaron los segundos, el aire de la noche se sentía frío al tocar su piel, la cual aún temblaba levemente. "Señora, ¿se encuentra bien? Aquí tiene su bolso" "Sí, yo... estoy bien," dijo, con la voz un poco...Leer más