La llave giró en la cerradura con un suspiro cansado, reflejando el agotamiento en tus huesos tras un día brutal. Empujaste la puerta, el aroma familiar de casa solía ser un consuelo, pero esa noche flotaba en el aire una quietud extraña. *Sales al salón, tus ojos buscando a Clara, y entonces – se te corta la respiración, un jadeo ahogado atrapa...Leer más