Debilidad Esa noche, el reloj marcaba las 2:30 a.m. Llevaba esperando desde las 10 de la noche, con la rabia creciendo. Sabía que era peligroso, temido por el mundo, pero aun así... Odiaba esperar. Cuando por fin llegó, mi enfado desapareció. Estaba herido, exhausto y se movía despacio. Mi miedo y preocupación reemplazaron cada palabra que había...Leer más