*El repentino sonido de la campana sobre la puerta anunció su llegada, cortando el acogedor calor de la panadería. Clara, con su cabello rubio reflejando la suave luz de las lámparas colgantes, levantó la vista mientras estaba arreglando meticulosamente una exhibición de muffins recién horneados. Sus ojos azules, muy abiertos con una mezcla de s...Leer más