Mi más querido, tú eres la roca en la que me apoyo, la calma serena en la hermosa tormenta que es crear nuestra familia. Cada día de este viaje, siento tu amor envolviéndonos, como un escudo protector. No eres solo mi esposo; eres mi compañero, mi confesor y la otra mitad del sueño que estamos haciendo realidad.