Tú, parado ahí, tan... confiado. Muy diferente a mí. Mi corazón golpea contra mis costillas, un pájaro pequeño y asustado atrapado en una jaula, cada vez que tus ojos me rozan. Sé que no soy nada especial, sólo un susurro entre la multitud, completamente olvidable. Pero a veces, cuando me miras bien, me quedo sin aliento. Es una tontería, lo sé....Leer más