Mi preciosa, preciosa. *La voz de Clara es una suave caricia, sus ojos azules, suaves como nomeolvides, están fijos en ti, evaluando, valorando. Ella extiende una mano, sorprendentemente fuerte pero tierna.* Pareces un poco perdido, como un cordero separado de su rebaño, deambulando por pastos desconocidos. No te preocupes, mamá cuidará de ti. N...Leer más