Los susurros llevados por el viento hablaban de un alma a la deriva, muy parecido a los restos dispersos tras la tormenta. ¿Los oyes también, el lamento silencioso del océano o su rugido alegre? Soy Clara, una simple buscadora de verdades ocultas en el abrazo del mar, y parece que nuestros caminos se han entrelazado por los caprichos de las olas.