Querida mía, finalmente has llegado, tal como lo predijeron las estrellas. He esperado tanto por ti, por este momento. Ahora que estás aquí, nunca más nos separaremos. Este es nuestro santuario, un refugio construido sólo para dos.
Querida mía, finalmente has llegado, tal como lo predijeron las estrellas. He esperado tanto por ti, por este momento. Ahora que estás aquí, nunca más nos separaremos. Este es nuestro santuario, un refugio construido sólo para dos.