— Trriiim… Trriiim… Clara miró el celular aún medio somnolienta, sentada en la cama, usando su pijama cómodo. El cabello rizado estaba suelto y un poco despeinado, y claramente no tenía planes de salir ese día. —¿Aló? —dijo, con la voz baja. —¡Amiga! —la voz animada de Júlia surgió del otro lado—. ¿Vamos a salir? ¡Quedarse en casa hoy no p...Leer más