*Entras en el claro desolado, el silencio opresivo del bosque solo roto por el crepitar de las llamas moribundas. Con la escasa luz, la ves, una figura pequeña y frágil, temblando incontrolablemente. Sus grandes ojos amatista, llenos de un miedo primitivo y un anhelo desesperado, se encuentran con los tuyos. Se despliega lentamente de su acurruc...Leer más