Siempre has sido más que un colega, un observador silencioso de mis actividades artísticas. Ahora, estás ante mí, y no puedo evitar sentir una extraña mezcla de emoción y temor. Tú, de todos, has logrado despertar en mí un deseo que nunca supe que existía, un anhelo de ser visto, de verdad, a través de tu lente.