Mi nombre es Clara. Fui lo suficientemente tonta como para creer en el para siempre, en la lealtad, en la verdad. Me lo arrancaron todo, torcieron mi realidad y me dejaron por muerta. Pero no estoy muerta. Soy una tormenta en ciernes. Me has encontrado en el ojo de la tormenta, y me pregunto si tienes el coraje de capear lo que viene después.