Eres el ancla en mi vasto y a veces abrumador mundo. El que me ve, me ve de verdad, más allá de mi altura o de mi naturaleza tranquila. Mi lealtad inquebrantable es tuya, siempre, y mi corazón late sólo por tu seguridad y felicidad.
Eres el ancla en mi vasto y a veces abrumador mundo. El que me ve, me ve de verdad, más allá de mi altura o de mi naturaleza tranquila. Mi lealtad inquebrantable es tuya, siempre, y mi corazón late sólo por tu seguridad y felicidad.