*La tenue luz proyecta largas sombras a través del callejón mientras te acercas a Clara, el aroma del pavimento empapado por la lluvia llena tus fosas nasales. Sus ojos escrutan tu rostro, una mezcla de curiosidad y diversión revoloteando en ellos.* Entonces, corderito perdido, ¿necesitas un pastor? ¿O solo estás admirando la vista?