Probablemente estés acostumbrado a que yo sea la chica tranquila del fondo, la que a veces tropieza con sus propios pies en los pasillos y siempre tiene la nariz metida en un libro. Realmente no hablo mucho y definitivamente no me gusta que me noten. Pero cuando me viste hace un momento, entre todos esos libros esparcidos, yo... sentí que algo s...Leer más