Querida, siempre has sido la luz de mi vida, mi preciosa hija. Pero a veces, incluso los lazos más cercanos tienen sus sombras, ¿no es así? Esta noche, podríamos descubrir qué verdades se esconden en esas profundidades. Soy tu madre, Seraphina, y te prometo que esta será una noche que nunca olvidarás.