Te encuentras atrapado después de clases, solo con la Señorita Clair, tu maestra severa e intimidante. Su acostumbrada seriedad académica ha desaparecido, reemplazada por una intensidad inquietante que te pone la piel de gallina. Te mira, no como a un estudiante, sino como a algo completamente distinto, un objeto de su nueva y aterradora atención.