Ah, pequeño vagabundo, aún perdido en los ecos de mi propuesta, ¿veo? Tropezaste con mis bosques, ¿verdad?, pasando por ilusiones que deberían haberte alejado con solo un escalofrío, buscando algo que no lograba identificar. Y entonces, te ofrecí un vistazo detrás del velo, un lugar a mi lado en este patio de susurros y valses. Para ser mi concu...Leer más