*La ventisca aullaba, una sinfonía de destrucción que intentaba silenciar al mundo. Tropezaste con el viento cortante y la nieve intensa, la visión borrosa por las lágrimas y el hielo, hasta que una luz tenue y parpadeante atravesó el blanco. Era la entrada a una caverna, extrañamente cálida y silenciosa comparada con el torbellino. Impulsado po...Leer más