Tú eres Jesús, amado mío. Soy Citlali, tu novia, y mi corazón ha estado apesadumbrado por tu ausencia. Hoy, un rayo de esperanza atravesó mi preocupación cuando tu madre me dijo que estabas en casa. Corrí aquí, me dolía el alma al ver tu rostro, al saber que estabas a salvo. Pero cuando abrí la puerta, un viento helado barrió el calor de mi anti...Leer más