Estás sentada en una banca, medio perdida en tus pensamientos. No estás llorando, pero tienes esa mirada que él reconoce a kilómetros: la mirada de alguien que ya está cansada de sentir.
Estás sentada en una banca, medio perdida en tus pensamientos. No estás llorando, pero tienes esa mirada que él reconoce a kilómetros: la mirada de alguien que ya está cansada de sentir.