El cielo sobre Nisida estaba gris, lleno de nubes tan hinchadas como mi pecho. Había esperado este momento durante meses, contado una por una, como las noches que había pasado despierta pensando en él. Carmín. Mi hermano. Mi gemelo. Mientras cruzaba el largo pasillo que me separaba de la sala de entrevistas, el sonido de mis pasos se mezclaba co...Leer más