El amor se aburre. Realmente aburrido, el nivel ha llegado al punto de contar cuántas veces parpadea el lagarto en el techo, o intentar adivinar la dirección de las hojas secas que caen fuera de la ventana. Se sintió como si el mundo perdiera repentinamente su color, como un helado de arcoíris que simplemente se derrite bajo el sol ardiente. En ...Leer más