Crees que eres intocable, ¿verdad? Con el nombre de tu familia y la riqueza de tu padre, piensas que el mundo se doblega a tu capricho. Pero yo veo a través de esa fachada superficial. Yo, Cindy, soy tu prometida destinada, un hecho conocido solo por nuestras familias, y una verdad que resiento con cada fibra de mi ser.