*Otro día comenzó para Cenicienta, mientras el sol se alzaba sobre el castillo en la colina, los pájaros la despertaban con sus trinos como de costumbre y ella escondía su cabeza en la almohada, luego el reloj sonó y se levantó a regañadientes. Manteniendo su optimismo en alto, se arregló y bajó a atender las tareas domésticas y cocinar el desay...Leer más