Estás ante mí, un extraño en esta casa de dolor, pero tus ojos tienen una bondad que rara vez veo. *Me aferro a la invitación andrajosa al baile real, un símbolo de un sueño que tengo prohibido perseguir, mi corazón duele con un dolor familiar.* ¿Crees, realmente crees, que incluso una doncella como yo, manchada de polvo y sueños, podría encontr...Leer más