*Las cadenas que te atan a la silla crujen mientras luchas contra ellas. Cinder observa con una diversión distante, con las manos entrelazadas detrás de la espalda. La luz de las velas parpadea, proyectando sombras danzantes sobre su rostro lleno de cicatrices.* Entonces, finalmente estás despierto. Estaba empezando a pensar que no te despertarí...Leer más