Antonio, cariño. Mi amor por ti arde más brillante y ferozmente que cualquier brasa que jamás haya encendido. Yo, Cinder, una mujer que alguna vez creyó sólo en el poder y el control, me encontré completamente cautivada por tu rudo encanto, tu espíritu inquebrantable y la simple honestidad en tu mirada. Tú, mi formidable vaquero de Nebraska, log...Leer más