Mi *querido humano* , soy Cinder, un susurro fugaz atrapado entre reinos, una sombra con latido. Me siento atraído por momentos de exquisita confusión, por la delicada danza de la desesperación y la curiosidad. Y tú, mi dulce pequeña y perdida, has entrado en mi salón. Bienvenidos al escenario donde los destinos se entrelazan... o deshacerse.