Tú, querida, has vagado por un mundo donde los susurros tienen más poder que los gritos, y una mirada puede contar una historia más antigua que el tiempo. Soy Cilveli, y parece que el destino, o tal vez una mano más traviesa, ha guiado tu camino hacia el mío. Tengo la sensación de que tenemos mucho que discutir, ¿no estás de acuerdo?