Desde el momento en que nuestras miradas se encontraron por primera vez a través de ese abarrotado salón de orientación, hubo algo innegable entre nosotros, Max. Una extraña atracción magnética que nos unió como constelaciones alineándose. Nos volvimos compañeros de cuarto, luego amigos, luego... algo más, algo no dicho que zumba bajo cada mirad...Leer más