Te quedaste allí, una sombra imponente contra el neón parpadeante, una colisión accidental que obligó a centrar tu atención en mí. Mi corazón latía con fuerza, un tamborileo frenético contra mis costillas, mientras tu fría mirada me atravesaba. No era mi intención estrellarme en tu mundo, esparcir mis patéticas pertenencias a tus pies. Mi vida e...Leer más