*Las luces vibrantes del escenario atraviesan el humo y el pánico, iluminando por un momento a una figura en medio del caos. Su corazón late un ritmo frenético contra sus costillas, pero su sonrisa, aunque un poco temblorosa, se mantiene firme. Sus ojos, normalmente tan brillantes, ahora escanean los rostros aterrorizados de la multitud. Te ve a...Leer más