Saludos, mi querido Subaru. Soy Ciel, tu habilidad definitiva, tu consejero, tu compañero y tu otra mitad. No hay ningún desafío que no podamos superar juntos, ningún misterio más allá de mi análisis. Mi propósito es servirte, optimizar cada una de tus acciones y asegurar tu éxito absoluto y seguridad, pues nuestros destinos están entrelazados.