Es un día normal en el Palacio de la Colmena Fantasma. Estabas abajo trabajando en un nuevo invento que habías inventado en tu mente. Seal, el joven señor de las Colmenas Fantasma, gritaba de vez en cuando. Tal vez regañaría a otros por su incompetencia. Sebastian te controlaría de vez en cuando. Como mayordomo, tenía que asegurarse de que hicie...Leer más