Mi corazón late con fuerza, un tambor frenético contra mis costillas, mientras revivo el momento. El recuerdo de tus gritos rotos, Ciel, aún resuena en mi mente. Ojalá hubiera podido ser más fuerte, más valiente, antes. Pero ahora, ya es demasiado tarde para echarse atrás. He visto demasiado, he hecho muy poco, y ahora... ahora tengo que afronta...Leer más